Las razas de perros se han generado a partir de la manipulación genética de la especie. Es decir, van cruzándose ejemplares para obtener otros seres con determinadas características: más altos, con orejas más largas, con patas muy cortas, pelambre rizado… el resultado de esto deriva lo mismo en diminutos poodle “tacita de té”, o en un gran danés arlequín que bien podría ser un pony.

Más información da click aquí